¿Alguna vez has pensado que otras personas están más cerca de Dios, que tú? ¿Quizás porque ellas han leído la Biblia, asisten a la iglesia, oran o hacen obras con mayor frecuencia que tú? Te compartiré una historia que espero aporte a mantenerte en contacto con Dios, por encima de todas las barreras que percibes.
Desde pequeña sentí que Dios tenía sus ojos sobre mí, que siempre estaba a mi lado, aún más en épocas difíciles; por lo que quería conocerlo, fue así como busqué ir a la iglesia para acercarme y hasta deseé en algún momento ser monja (fui educada en un colegio católico). El querer conocer a Dios, no me impedía preguntar y cuestionar acciones que me parecía no iban de acuerdo con lo que Dios había descrito en la Biblia.
Estuve por muchos años en la iglesia católica, pero también en la juventud conocí y asistí a otras iglesias entre ellas: testigos de Jehová, evangélicas como la pentecostal y la bautista. Posteriormente, siguió una etapa de estudios y mucho trabajo, que te va apartando lentamente de tantas exigencias y con el tiempo más cercana a caer en pecado disimulado, con el auge de vivir la vida apasionada que piensas es lo mejor en la juventud; pero al pasar los años me encontraba en soledad y alejada de las cosas que soñaba vivir.
Justo en el momento que estaba encerrada entre el trabajo y la casa, sentí que los años estaban pasando, no volverían y seguía sola, algo desviada de lo que anhelaba. Así, llegué de nuevo a una iglesia cristiana, por otros motivos (un tema para escribir separadamente) que nunca imaginé pero que Dios en su sabiduría, conocía era la forma de llamar mi atención hacia ÉL.
Estuve por varios años desde el 2004 hasta el 2019 en una iglesia cristiana que me inquietó en muchas formas, asistiendo con el deseo de conocer más de Dios y a su vez, me propuse que debía leer la Biblia para no dejarme desviar (siendo honesta para evitar el engaño) y que lo que escuchara fuera coherente con la Palabra ¡Nada fácil! y pensaba que, sí Dios había permitido que se escribiera su voluntad para seguirlo, no tenía sentido que fuera tan compleja de entender.
Lo cierto es que después de 15 años de asistir a la iglesia, me encontré viviendo un ciclo de tareas y eventos que sentía que no guardaban del todo coherencia con la Biblia y muchas normas a seguir. Había leído la Palabra varias veces, no significa que me la sé de memoria, ni que entiendo 100% y menos que tengo la razón en todo pero, en cada lectura aprendí algo nuevo pese a ser el mismo escrito. Finalmente entre más discernía, más me inquietaba; y le pedí a Dios que me ayudara a encontrar un norte claro donde me sintiera realmente libre porque quizás estaba en el lugar equivocado ó estaba perdida, pero que en cualquiera de los casos, no me quería alejar de ÉL.
En el año 2019 fueron muchas noches de clamar a Dios por una respuesta a mis dudas, porque no quería seguir viviendo en un mundo donde no me identificaba totalmente y tampoco sentirme desleal. Hasta que Dios por su gracia abre mi ojos, me conduce a un estado que llamo «sueño en vivo» pero fue algo más que esto ¡No hay forma de explicar, hay que vivirlo!
Mira la revelación que Dios en su generosidad tuvo conmigo, acerca de la iglesia y es la razón de ser «Cristianos en Libertad», dale clic en Lo que Dios me reveló sobre la iglesia

Un comentario en “Cerca y lejos de conocer a Dios”