Suele suceder que cada vez que se menciona la palabra «sabiduría», algunas veces parece existir aversión a reconocerla en alguien, e incluso se elogia la insensatez como señal de humildad; parece que se confunde la humildad con no buscar la sabiduría. El punto es ¿Cómo se llegó a esta confusión?
El Rey Salomón (hijo del Rey David) fue conocido por su sabiduría, registrada en los libros Proverbios y Eclesiastés, entre otros. Sobre su vida se destaca su petición a Dios: Y dijo Salomón: «Jehová, mi Dios, soy muy joven y no sé cómo gobernar. Por eso, dame sabiduría», puedes encontrarlo en 1 Reyes 3:3-15. A continuación un escrito para leer despacio y con cuidado:
Excelencias de la sabiduría
2 Hijo mío, si recibieres mis palabras, Y mis mandamientos guardares dentro de ti, 2 Haciendo estar atento tu oído a la sabiduría; Si inclinares tu corazón a la prudencia,3 Si clamares a la inteligencia,Y a la prudencia dieres tu voz; 4 Si como a la plata la buscares, Y la escudriñares como a tesoros,5 Entonces entenderás el temor de Jehová,Y hallarás el conocimiento de Dios.6 Porque Jehová da la sabiduría, Y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia. 7 Él provee de sana sabiduría a los rectos; Es escudo a los que caminan rectamente. 8 Es el que guarda las veredas del juicio, Y preserva el camino de sus santos.9 Entonces entenderás justicia, juicio Y equidad, y todo buen camino. 10 Cuando la sabiduría entrare en tu corazón, Y la ciencia fuere grata a tu alma,11 La discreción te guardará; Te preservará la inteligencia, 12 Para librarte del mal camino, De los hombres que hablan perversidades, 13 Que dejan los caminos derechos, Para andar por sendas tenebrosas; 14 Que se alegran haciendo el mal, Que se huelgan en las perversidades del vicio; 15 Cuyas veredas son torcidas, Y torcidos sus caminos.
Proverbios 2: 1-15 RV 1960
Finalmente, se requiere sabiduría para saber hacer algo buscando lo bueno, de la mejor forma posible, incluyendo el buen juicio con equidad y justicia, haciendo uso del conocimiento e inteligencia, aceptando que viene de Dios, sencillamente porque ÉL nos ama y su voluntad es buena, agradable y perfecta.
La humildad y la sabiduría van de la mano
2 Cuando viene la soberbia, viene también la deshonra; Mas con los humildes está la sabiduría.
Proverbios 11: 2 RV 1960
Buscar a Dios es el primer acto de humildad
5 Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada.
Santiago 1:5 RV 1960
La Biblia describe que la sabiduría implica estudiar e investigar, desarrollar la inteligencia, nunca parar de aprender buscando el conocimiento, actuar con justicia, ser humildes, discernir entre el mal y el bien, corregir errores, pedir perdón y perdonar, reconociendo que no sabemos todo y que negar a Dios, es negar nuestra propia existencia.
El Señor Jesús (Hijo de Dios) impresionó por su humildad y sabiduría ¡tanto! que impacta para bien la vida de todo el que lo busca en la intimidad. Te invito para que tu y yo, respondamos estas preguntas:
- ¿Reconoces cuando alguien es sabio(a) en sus decisiones, acciones y lo que habla?
- ¿Consideras que quien habla de sabiduría, se cree superior o más que tú?
- ¿Cuál crees que es la razón por la que Dios es dador de sabiduría y no proviene del mismo hombre?
La sabiduría trae dones que podrás identificar cuando hay humildad en tu corazón, de otro modo pasará de lado. Si te parece que es te blog aporta algo, compártelo y echa un vistazo… ¿A quién culpas?

Un comentario en “¿Quién es verdaderamente sabio?”