Dividiendo sentimientos

¿Has escuchado la frase «divide y vencerás»? Es muy usada para solucionar situaciones de todo tipo como laborales, profesionales y personales. Así que, no debería sorprenderte como funciona con la familia, solo puede ser más complejo de asumir.

Recordarás a José (17 años), el hijo consentido de Jacob, su preferencia estaba representada en una túnica de muchos colores que la hacía valiosa; esto produjo celos en sus hermanos, tanto que lo vendieron como esclavo e hicieron creer a su padre que una fiera lo había devorado.

José es vendido por sus hermanos

Génesis 37 RV 1960

Siendo esclavo, José había interpretado sueños al jefe de los coperos, persona cercana al Faraón; por su recomendación, lo sacaron de la cárcel y lo llevaron para que interpretara el sueño que había tenido el Faraón, que revelaba los siete años de abundancia de alimento y siete años de hambre que seguirían. El Faraón pudo deducir que Dios estaba con José y que su sabiduría era necesaria para administrar todo el territorio, pues José tenía el don de convertir todo en algo bueno y productivo. Esta virtud hizo que pasara de estar en la cárcel a ser gobernador de Egipto a sus 30 años (Génesis 41). Siendo José importante y mano derecha del Faraón, se vuelve a encontrar con sus hermanos en una época de crisis y escasez para ellos(Génesis 45):

José se da a conocer a sus hermanos

Génesis 45 RV 1960

Pese a todo el sufrimiento que los hermanos le habían causado a José, los perdona, los abraza y les provee de lo que necesitan.

José perdona a sus hermanos

Génesis 47 RV 1960

Cuando se recuerda a José, se exaltan sus dones para interpretar sueños, su valor y sabiduría para vencer la adversidad que nace en su propia familia; pero más notable es su misericordia, al tratar a sus hermanos con perdón y amarlos.

Responde estas preguntas: ¿Qué hubiera pasado, si José hubiera guardado rencor a sus hermanos? ¿Consideras que Jacob al enterarse de la verdad, debería haber castigado a los hijos que vendieron a José?

Si tus hermanos te hicieran lo mismo ¿Sería fácil perdonarlos, sin cobrar nada a cambio?

Tres asuntos importantes:

  1. No puedes controlar, ni condicionar los sentimientos de nadie, cómo tampoco otro puede hacerse dueño de tus sentimientos con cada persona con quien te relacionas, incluyendo la familia. Ejemplo: Sí tu hermano no tiene una buena relación con tus padres, no es sabio dejar de hablarle a tu hermano y apartarlo como si fuera tu enemigo o un desconocido, ganarías más si aportas a restablecer la relación que se ha dañado.
  2. .Es bueno recordar lo que Jesús dijo: «Porque todo aquel que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ese es mi hermano, y hermana, y madre.» (Mateo 12:50 RV 1960). No hablaba de que apartes a algún miembro que no conoce a Dios, era el llamado a que todos indiferente del vínculo, buscáramos permanecer en el amor de Dios que EL enseñaba, e iba más allá de los vínculos de sangre.
  3. Te dejo esta frase «Sí mi hermano(a) no está bien, yo tampoco estoy bien»; es reconocer que me importa lo que les pase, aunque cometamos errores en la misma familia. Eso no quiere decir que no haya nunca disgusto o discusión, es separar un hilo de amor invisible con cada uno en la familia; de tal forma, que no depende de los demás hilos; siendo una forma de mantener y ganar en las relaciones por encima de la adversidad.

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Publicado por Zeneida S

Libre por la gracia y el amor de Dios.

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