La ruta hacia la idolatría

Los ídolos no son siempre imágenes, también se construyen de carne y hueso. El ídolo que se construye así mismo, también tiene un propósito: capturar tu mente para impedir el análisis y cegar la razón ¿Quieres ver cuál es la ruta y detenerla antes que consiga su fin?

La idolatría actual no necesariamente conduce a una imagen, sin embargo todo ídolo tiene una «imagen» o mejor una presentación de alguna manera producida para captar la atención de su objetivo. Te invito para que revises, si hay en tu corazón sembrado algo o alguien que se hace igual a un ídolo. A continuación, hay tres grupos de citas bíblicas que ayudan a extraer puntos claves:

1. Cuando tu mente queda cautiva, ya no hay discernimiento (sin análisis)

Siempre que pienses que algo o alguien es más que tu, terminarás rendido a sus pies y hasta justificarás lo que no tiene sentido, más aún podría atrofiar tu mente a tal punto, de aceptar todo sin cuestionar y peor aún, huirás o apartarás a cualquiera que ponga una duda sobre lo «que o quien» idolatras. Ya no piensas, solo sigues con una venda en los ojos.

Dios no te creo para que te sintieras inferior a otro, es por eso que siempre te ha dado la libertad de pensar, decidir y para ello te ha dotado de capacidades inigualables por encima de otras especies. Dios no quiere que lo idolatres porque eso significaría que lo asemejas a una imagen que no funciona en nada. Dios quiere que le honres con hechos a través del respeto, con obediencia y amor a EL, a ti mismo y a tu prójimo.

Dios demanda no hacer imágenes

Éxodo 20: 4-6 RV 1960

2. La inteligencia desaparece, solo hay orgullo y mentiras

Cuando idolatras, todo acto nuevo de aprendizaje, investigación, entendimiento y/o escucha a lo que es diferente, se nubla por una simple razón: domina la oscuridad originada en el orgullo (de los peores males en el mundo), que cuando se entrona en el corazón, lidera todos los sucesos a su alrededor a través de mentiras continuas y repetidas, a tal punto que, se volverán una verdad que ni tu propio cerebro admite discusión.

Lo cierto es que quien idolatra, le espera la vergüenza porque no hay manera de sostener las mentiras, tarde o temprano todo sale a la luz y su espíritu perecerá debido a que se aparta de Dios; justo lo que el Señor Jesuscristo vino a evitar, entregando su vida de ejemplo, amor y perdón para restablecer el vínculo entre sus hijos (tu y yo) con el Padre Celestial.

3. El resultado es confusión, vergüenza y engaño

La idolatría además de tener su origen en el orgullo que busca enaltecer algo o alguien, se asegura que sus seguidores pierdan la capacidad de pensar clara y rápidamente, es así como logra confundir; un estado en el que cualquier decisión ya no importará porque se vuelve imprecisa y divide. Solo podrá sostener un mismo discurso acabado e incoherente, que no aguanta lupa porque quedará en evidencia la falsedad y traerá vergüenza, que no querrá ser admitida e incluso se prefiere vivir en el engaño, para no perder su propio orgullo. En conclusión, solo será evidente las promesas incumplidas.

La insensatez tomará el mando en las decisiones y lo que más grave, afectará a todos a su alrededor (familia, amigos, sociedad y el país), quitando la libertad del pensamiento; pero es Dios que entrega y pone a tu disposición la sabiduría para que seas libre, y no aceptes la mentira como parte previa a tus decisiones.

Si has tomado el tiempo de leer acerca de la idolatría ¿Estás dispuesto a auto-evaluarte? Responder con honestidad es justo el inicio real de todo cambio, no para satisfacer o ir en contra de otro. Lo importante es que puedas identificar como la idolatría se instaura en las creencias, que incluyen la religión, la política, el arte, la cultura, el ego y de forma general en los gustos, entre otros.

Algo más…da clic en ¿Siguiendo las reglas? y compártelo si te parece que es bueno para alguien.

Publicado por Zeneida S

Libre por la gracia y el amor de Dios.

Deja un comentario