Me olvidé de vivir

 ¿Te olvidaste de vivir? Solo el Espíritu de Dios conduce con sabiduría a lograr el discernimiento y en especial a tomar las acciones que sean acordes a lo que en verdad piensas y quieres. De nuevo el camino es el Señor, si lo visualizas y lo ejecutas, ya estás cerca al propósito de vida. ¡Pruébalo!

Ricos y camellos

¿Dónde está la pobreza, en el bolsillo o el corazón? ¿Cuánto nos cuesta salir de ella? Alcanzar la riqueza de Dios tiene un costo, nuestra alma y sacrificar el egoísmo. El dinero en sí no es la medida, está en el espíritu; nadie puede medirla, solo el Señor Jesucristo conoce que hay en el fondo.