Me olvidé de vivir

 ¿Te olvidaste de vivir? Solo el Espíritu de Dios conduce con sabiduría a lograr el discernimiento y en especial a tomar las acciones que sean acordes a lo que en verdad piensas y quieres. De nuevo el camino es el Señor, si lo visualizas y lo ejecutas, ya estás cerca al propósito de vida. ¡Pruébalo!