Confía en el regreso a casa

Regresar a un lugar requiere partir desde donde te encuentras. Probablemente, depende de cómo estés en el lugar actual, entonces te marcharías. Esto debería cambiar cuando confías y tienes la seguridad que quien te espera en el otro lugar es Dios. Parece obvio, pero ¿Estarías dispuesto a irte en este instante plácidamente a la eternidad?