¿Llegarás a tu destino?

¿Existe algo en tu vida a lo que más temes, anhelas o que te acongoja? Algo que suele tener dificultad y está fuera de tu alcance, contiene dolor, un veneno quizás, lastima y/o preocupa profundamente. Abre tus ojos y oídos porque sabrás qué hacer, mientras estás vivo cuando conoces cual es tu destino final.

Confía en el regreso a casa

Regresar a un lugar requiere partir desde donde te encuentras. Probablemente, depende de cómo estés en el lugar actual, entonces te marcharías. Esto debería cambiar cuando confías y tienes la seguridad que quien te espera en el otro lugar es Dios. Parece obvio, pero ¿Estarías dispuesto a irte en este instante plácidamente a la eternidad?