Ricos y camellos

¿Dónde está la pobreza, en el bolsillo o el corazón? ¿Cuánto nos cuesta salir de ella? Alcanzar la riqueza de Dios tiene un costo, nuestra alma y sacrificar el egoísmo. El dinero en sí no es la medida, está en el espíritu; nadie puede medirla, solo el Señor Jesucristo conoce que hay en el fondo.