Confía en el regreso a casa

Regresar a un lugar requiere partir desde donde te encuentras. Probablemente, depende de cómo estés en el lugar actual, entonces te marcharías. Esto debería cambiar cuando confías y tienes la seguridad que quien te espera en el otro lugar es Dios. Parece obvio, pero ¿Estarías dispuesto a irte en este instante plácidamente a la eternidad?

Me olvidé de vivir

 ¿Te olvidaste de vivir? Solo el Espíritu de Dios conduce con sabiduría a lograr el discernimiento y en especial a tomar las acciones que sean acordes a lo que en verdad piensas y quieres. De nuevo el camino es el Señor, si lo visualizas y lo ejecutas, ya estás cerca al propósito de vida. ¡Pruébalo!