¿¡Alerta de nueva tragedia!?

La tragedia se queda en tragedia, cuando no hay fe, ni esperanza

En las redes algunas personas anuncian nuevas tragedias o desastres e incluso, otros mencionan que viene como un castigo, aquí no vamos a hacer juicio de lo que dicen. Lo cierto es que si estamos vivos, el siguiente proceso es morir. El asunto es ¿A qué tememos tu y yo?

Partamos de un hecho, lo que la mayoría está confirmando es que Dios existe y que en su poder están nuestras vidas; que importa en quien creemos, lo que pensamos, lo que hablamos y lo que hacemos e incluso lo que anhelamos. Si bien, no deberíamos hacer juicio de la creencia o de la fe de los demás, si podemos responder estas preguntas:

¿Has notado que los desastres se llevan a personas buenas y no selecciona? 
¿Si crees en Dios, sueles orar por tu familia y amigos?
¿Hay en tu casa alguien que rechaza tajantemente a Dios y no encuentras explicación del por qué, siendo que desde la educación familiar se incluía a Dios?
¿Notas que cuando hablas de Dios a los demás, algunos se aferran a todo lo que sea contrario y te evitan mientras sea posible?

Todos estamos en las posibilidades de caer en desgracias, llámese terremoto, inundación, incendios o desastres de la naturaleza que se lleva por delante personas creyentes o no, animales y todo lo que se ha logrado convertir en años con esfuerzo, viviendas y todo tipo de tenencias físicas por las que hemos trabajado. Debido a que estamos expuestos a las tragedias, surgen dos situaciones:

  1. ¿Cuál es el seguro de vida que nos permite atravesar las dificultades entre ellas los desastres de la naturaleza? Es quien nos prometió la vida eterna porque al final todos partiremos de este mundo y la única diferencia será a qué lugar vamos y cuanto tiempo. Esto es lo que debería ocuparnos: guardar la fe y esperanza en una vida eterna donde habita en Altísimo o una eternidad en la oscuridad. Esa decisión la estamos evidenciando ahora con la manera como vivimos y tratamos a los demás, pero la decisión final depende del señor Jesús, lo creas o no. Y esto apunta al centro del corazón y expone la peor parte de nuestras motivaciones, sea la fama, el dinero, el libertinaje, la mentira, la envidia, hablar mal o faltarle el respeto a los demás, promover el odio, amenazar, hacer solo lo que nos gusta no importa lo que cueste, desobedecer a los padres, sacar a relucir el derecho a no creer en Dios o dar rienda suelta viviendo a nuestra manera, conforme a nuestros gustos. Recuerda, cuando decidimos escuchar a Dios, nos da la fortaleza por medio del Espíritu Santo para pasar por el desastre y la tribulación (sufrimiento interior).
  2. La tragedia no afecta por merecimiento, por eso se llama tragedia; si pensamos que alguien no lo mereció, entonces ¿los otros sí? Asumamos que creemos en Dios y hacemos todo lo posible por agradar al Señor, sabemos que las tragedias pueden llegar; pero también importa en qué o quién creen los que están a nuestro alrededor, el prójimo incluyendo nuestras familias, amigos y hasta los enemigos (si es que se tienen); porque lo que les ocurra a ellos, también ocurrirá a nosotros, estamos cerca y la tragedia no selecciona. Si le hubiéramos compartido del amor de Dios a alguien que hizo mal o vivió apartada de Dios ¿Cómo saber si hubiera cambiado? ¿Nos quedaremos con esa carga?

El Señor Jesús hizo referencia cuando se cayó la torre en Siloé (Jerusalén) y mató a 18 personas, si eran más pecadores que los que estaban vivos y mira lo que dijo:

El Señor Jesús aclara que ninguno puede creerse mejor que el que murió, pues en algún momento puede tomarnos por sorpresa, así que lo importante es estar preparados, incluyendo nuestro prójimo.

Otro asunto que nos pone de frente a la vida eterna o la oscuridad, es la Salvación personal que nos lleva a la vida eterna y solo existe uno que la concede, nuestro Señor Jesucristo. Sobre el camino de oscuridad, no es bueno dejarla al azar y aún si no crees en Dios, te aseguro que tampoco la vas a desear.

Sí reflexionamos en lo anterior, entendemos la magnitud de la importancia de las instrucciones del Señor Jesús a los apóstoles, cuando dijo:

Jesús comisiona a los apóstoles

Marcos 16:15-18 RV 1960

A esto se le llama evangelizar, dar a conocer el camino, la luz y la vida siguiendo al Señor Jesucristo. No se trata de entrar a un club o religión, se trata de identificarnos con todo lo que Dios, nuestro Padre Celestial quiere para nuestro bien, siguiendo el ejemplo de su Hijo amado Jesucristo, gracias a su amor y sacrificio que recibimos por gracia y nos da su favor, aún sin merecerlo.

Necesitamos tener fe y obedecer a Dios, lo que implica acercarnos y conocerlo, solo así entenderemos quien es Dios y cuanto nos ama, de tal manera que el verdadero amor de nuestros padres se queda corto comparado al amor de Dios. Y se espera que de ese amor que recibimos, demos al próximo (prójimo). Lo que les pase a ellos también nos afecta pero la justicia es de Dios, que pondrá a cada uno de nosotros en el lugar donde esté el centro del corazón, en otras palabras, vamos hacia donde nuestra alma anhela.

Gastamos mucho tiempo pensando en la próxima tragedia y pasamos por alto agradecer que estamos vivos. Sí la felicidad de los animales es existir y saben agradecer ¿Por qué nos cuesta agradecerle a Dios cada minuto de vida que nos concede?

El tiempo no regresa, nadie sabe el día, ni la hora, ni la forma, no hay tiempo para dudar. Para que la tragedia no se quede en tragedia, solo la fe y la esperanza en Dios, hacen brotar la fortaleza para superar las circunstancias.

Dale clic a Escogido para servir y empieza a compartir con otros lo que inquiete tu alma, bendiciendo sus vidas y oremos a Dios para que suceda lo mismo que contigo.

Publicado por Zeneida S

Libre por la gracia y el amor de Dios.

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